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Teresa Banet

Paisaje, sostenibilidad urbana y accesibilidad universal

Privilegios urbanos

Muchas veces me he preguntado por lo que significa tener privilegios urbanos. Durante mucho tiempo, pensé que era tener una casa amplia, bonita y con vista. Y éste pensamiento tan personal, siento que puede ser extensible a muchos ciudadanos, pues no me creo una persona de pensamiento exclusivo.

Hoy día, tengo una opinión diferente y pienso que más acertada. Quizás porque estoy en paz conmigo misma, quizás como consecuencia de estas vacaciones de verano. Ya no miro las maravillosas casas de los demás; sino que disfruto de lo que tengo.

Tener o no tener una casa con vistas a una playa paradisíaca, a un paisaje hermoso, a un parque inigualable, a una avenida de arbolado denso, a una piscina, a un campo de golf, etc. son para mí situaciones de herencia familiar, de lucha a cualquier precio por lo que se desea, o de estatus económico. Hay que saber reconocer y aceptar, que no todos los ciudadanos tenemos esos derechos hereditarios, ni esa férrea voluntad y menos esa economía tan necesaria para que un deseo o capricho se haga realidad de inmediato.

Pero sin desviarme del tema de “privilegios urbanos”, son estos privilegios de los que disfrutan los ciudadanos que viven en una zona de la ciudad; donde puede desarrollarse como “dignos ciudadano” o lo que es lo mismo: poder reunirse en la plaza publica, disfrutar de un parque público, instalar un negocio del que pueda vivir, tener un transporte público muy bueno en calidad y tiempos de espera, tener edificios de servicios sociales públicos –biblioteca de barrio, local social, centro médico de primera atención, guardería infantil – a menos de 10 minutos andando desde su vivienda….etc. eso si que son privilegios urbano y no la vivienda amplia, bonita y con vistas.

Aquí no vale que: se invierte más en los barrios donde se recaudan más impuestos; pues si se ofreciera igual calidad urbana la recaudación de impuestos sería equitativa.

Otra cosa diferente es la calidad de la vivienda, donde hoy día se sigue debatiendo sobre su tamaño desde un pensamiento especulativo, pero seamos honestos, la vivienda no se acaba de ajustar a las verdaderas necesidades de las PERSONAS -toda la vivienda debe cumplir con la accesibilidad universal-, y esto es debido,a que los espacios que se crean se basan en retorcidos pensamientos de los implicados en su diseño para poder cumplir minimamente lo que se considera en el mundo no discapacitado las funciones básicas; a veces alejadas de la realidad del discapacitado. Pero la dignidad del ser humano exige que se respete también la psicología y libertad de movimientos, y estos conceptos no están presentes en el diseño de la vivienda mínima. Independientemente de su función – salón, dormitorio, baño, cocina- hay que empezar a exigir un mínimo de cuatro parámetros para cada una de las piezas de la VIVIENDA DIGNA: ventanas que den al exterior en todas las estancias de la vivienda, que al menos, en alguna habitación entre el sol, que todas las habitaciones tengan al menos 12 m2 de superficie y un volumen de 32 m3 ( si, cocina y baño tambien). Los acabados ya serán variables, es igual que sean de cartón yeso o de travertino, pero hay que respetar el valor del espacio mínimo.

Todos los ciudadanos estamos implicados en el desarrollo urbano, y deberíamos poner en práctica nuestros DEBERES que son: exigir que no existan privilegios urbanos. Y si; exigir la gestión de equidad de derechos; a los que tienen el poder de cambio. Hay que cambiar, basta ya de esperar a los políticos resuelvan los temas de la ciudad. No saben. Y no se les puede o debe pedir lo que no saben. Pero seguro que lo que si saben es gestionar los derechos; consecuencia de los deberes que realizan los ciudadanos.

O el ciudadano se dispone a trabajar por la ciudad o no hay mucho más que hacer. No hay; ni dinero ni energía que pueda mantener todo lo que se mantuvo hasta ahora.

Yo doy mi primer paso apoyando y asesorando a las asociaciones vecinales que lo deseen y esten dispuestas a pedir y exigir por escrito a la administración local que: les limite los barrios, que les facilite la superficie y la densidad de población que tiene su barrio. La administración local tiene todos los datos. Esto para empezar a trabajar.

Cada vez más creo en los ciudadanos – profesionales, amas de casa, comerciantes, trabajadores de la administración, parados etc- y políticos comprometidos que en los ciudadanos que no dan nada a la comunidad y exigen que los políticos les resuelvan los temas, muchos de ellos de capricho o de irresponsabilidad, abriendo la caja de la corrupción o la dirección política sin sentido.

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3 comentarios

  1. Victoria Minguet dice:

    Al cabo de tantos años y recordando rostros y nombres he realizado una búsqueda selectiva sobre María Larumbe y sobre ti, al fin y al cabo fuímos compañeras y muy amigas en Madrid…En aquel Colegio Mayor…¡Te acuerdas?
    Ahora tengo hijos (varios) entre ellos, una arquitecta. Por ello, he revisado a mis compañeras, cuyos intereses profesionales estuviesen en relación directa con esta profesión.
    Ha sido una grata sorpresa encontrar este blog y el anterior, las fotografías excelentes, estás muuyyy reconocible.
    Me he permitido enviarle a mi hija Beatriz, tu dirección del blog, espero que no te moleste.
    He leido este artículo “Privilegios urbanos” donde tus reflexiones personales, creo que serán compartidas por muchos de nosotros, especialmente de aquellos que teniendo hijos que iniciando su singladura personal y profesional, no tienen posibilidad de proyectos con horizontes amplios.
    Del artículo, comparto y suscribo los párrafos de “vivienda digna”, pero a qué precios y “deberes” que deberíamos, valga la redundancia, exigir a los políticos en todas las comunidades, yo estoy en la andaluza y tres cuartos de lo mismo.
    Teresa, ha sido un placer descubrirte nuevamente y reconocerte con alegría, creo que el tiempo ha sido generoso con nosotras.
    Un cordialísimo abrazo.
    Victoria Minguet.

  2. Teresa dice:

    Hola Victoria, bienvenida a mi blog
    ¡Como no me voy a acordar de ti! por supuesto que si. No te olvides que nos conocimos en Marsella, Francia, y nos sorprendimos de reencontrarnos en el Colegio Mayor en Madrid. El resto del comentario te lo hago al correo electrónico en privado.
    Respecto al resto del comentario te comento que la vivienda digna es y debe ser posible y no es cuestión de dinero, sino de exigencia del usuario. Las viviendas nunca han valido los precios que se han pagado. Todo ha sido cuestión de una oferta y demanda basada en la especulación, pero no en valores reales de la construcción de viviendas. Espero que la crisis inmobiliaria coloque todo en su lugar.
    Que no nos engañen, ¡hay que valorar el espacio y no los acabados y servicios comunales!, es muy importante que el ciudadano empiece a reaccionar opinando y participando en el hacer de la ciudad.
    Un beso. Teresa

  3. Amiga Teresa, desde la presidencia de la Asociación de Vecinos NUEVO PERALES, en Getafe, voy a difundir el contenido de este artículo y además, incidiré en aprovechar el ofrecimiento que haces para convertirte en ASESORA del movimiento ciudadano.
    Realmente es difícil encontrar pensamiento tan claro en los conceptos que tratas.

    Un abrazo.

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