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Teresa Banet

Paisaje, sostenibilidad urbana y accesibilidad universal

Ahorro energético y desarrollo urbano

El consumo de energía ha sido un factor fundamental para mejorar nuestra calidad de vida en las ciudades. Nos ha permitido aumentar nuestro nivel de confort a través de: la calefacción, la iluminación, la cocción de alimentos, el suministro de agua y el transporte colectivo.

Pero hoy día, en nuestras ciudades cuya característica es la construcción dispersa por el territorio, se despilfarra la energía. Y las fuentes primarias de energía – carbón, uranio, gas natural y petróleo – son finitas.

IDAE

La dependencia de España de dichas fuentes primarias de energía

Hace que además del agotamiento de las reservas, la dependencia energética y la dificultad de abastecimiento, nos obligue a hablar de optimizar y reducir el consumo de energía por agotamiento de la reserva de energías no renovables.

Es importante reconocer la energía secundaria, que proviene de fuentes primarias, ya que es más conocida por el usuario y está más próxima a nuestros desarrollos urbanos y consumos privados.

CNE

Hablar de urbanismo sostenible, es hablar de ahorro energético en el desarrollo del suelo urbano.

Si reducimos anchos y/o largos de calles en el espacio urbano, concentrando las edificaciones en lugar de dispersarlas, estaremos reduciendo la superficie de pavimentación y con ello ahorraremos alquitrán y petróleo como energía primaria.

Si potenciamos el transporte público, mejorando su calidad y reduciendo el tiempo de espera, reduciremos el uso del transporte privado, así como si reducimos los trayectos de los camiones de recogida de basuras concentrando la edificación, con ello ahorraremos diesel, gasolina y petróleo como energía primaria.

Si rehabilitamos barrios y/o edificios en base a la eficiencia energética conseguiremos ahorra en calefacción y refrigeración y con ello ahorraremos gasóleo y gas natural, y petróleo y gas natural como energía primaria.

Si revisamos y/o rehabilitamos desarrollos urbanos no adaptados a la topografía y orografía del territorio, reduciendo bombeos de agua potable a cotas más altas de los depósitos primarios, y no potenciando la distribución por gravedad , así como la iluminación de los espacios y edificios públicos y sin olvidarnos de todos los sótanos de las edificaciones públicas y privadas que necesitan un continuo bombeo de aguas, conseguiremos reducir o ahorrar en el consumo eléctrico y petróleo y gas como energía primaria.

Esquema de de traída de agua en Santiago de Compostela donde el crecimiento por motivos especulativos se desarrolla hacia el norte de la ciudad, a pesar de que topográficamente y orográficamente, el crecimiento era más conveniente hacia el sur y ahora incluso también por ahorro energético.

El desarrollo de la ciudad de Santiago de Compostela debe de reiniciar un claro giro hacia la sostenibilidad, pero además plantearse una inversión en las energías renovables, sabiendo que la energía solar y eólica se perfila como futuras fuentes de ingreso de energía inagotables.

2 comentarios

  1. Marta dice:

    Hola Teresa,
    podrías facilitarme un email de contacto?
    Mil gracias!

  2. ANTONIO CRESPO dice:

    Se nos esta indicando la imprudencia que padecemos en la actualidad, en la cual no atendemos a las posibles catastrofes venideras.
    Llama la a tención lo que se indica sobre la ciudad de Santiago que su mala política de ahorro energetico por nuestros dirigentes nos llevan a utilizar en vez de la fuerza de gravedad se utiliza el doble bombeo para el agua.

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