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Teresa Banet

Paisaje, sostenibilidad urbana y accesibilidad universal

Fábricas de chocolate y las chocolaterías: parte de historia de nuestra historia urbana

Hace unos cuantos años, en mi infancia, recuerdo que en Santiago había varias ¿churrerías o chocolaterías? donde los días de invierno, especialmente los domingos, se compraban churros para el desayuno o se merendaba chocolate con churros.

Por mi gran afición al chocolate siempre guardo en mi memoria las fabricas de chocolate que había en Santiago de Compostela y que poco a poco han ido desapareciendo. Esas fabricas de chocolate que abastecían de chocolate a las múltiples churrerías que formaban la historia urbana de mi infancia: la del franco, la de la Senrra , las de la Alameda etc. Pero también abastecían a los santiagueses para los bocadillos de la merienda.

Hoy día, con una ciudad lanzada al turismo globalizado, donde casi no hay sitio para la memoria histórica urbana del santiagués, me pregunto ¿porque desaparecieron las fabricas del chocolate y que habrá sido de los materiales de dichas fabricas?

Ante la actual propuesta cultural a veces de dudosa rentabilidad a mi se me ocurre ¿ por que la ciudad no ofrece un pequeño museo con mucho carácter pedagógico, dedicado al chocolate?

Alguien podrá decir que ya hubo un museo y que no tubo éxito, pero no es así. Si, ya se que hubo un intento en el local de Raposo, en la calle Huerfanas, pero aquello más que un museo de carácter pedagógico fue una pequeña muestra de los utensilios de esa fabrica en su maravilloso local.

Muchos aficionados al chocolate, ya visitamos numerosos museos donde clara mente te explican el proceso desde el fruto cogido en el árbol hasta su transformación en pasta de chocolate por un lado y manteca de cacao por otro.

Por ello un museo en Santiago de Compostela que diera respuestas a conocimiento de los tipos de chocolate, a saber como llego a la ciudad y por que se cerraron sus fabricas. Pero también conocimiento sobre los actuales monopolios del chocolate a nivel mundial, sus problemas ya que son causa de algunos conflictos bélicos.

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Principales países productores de Cacao. Chocolat et grands crus de cacao. autores: Katherine Khodorowsky, Olivier de Losy. edita: Solar

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Producción mundial 2000-2001. Chocolat et grands crus de cacao. autores: Katherine Khodorowsky, Olivier de Losy. edita: Solar

Seria una forma de rescatar nuestra memoria histórica urbana unida a las historias universales y las historias de la globalización. Ya que nos tendrían que hablar de cómo desde el descubrimiento de América, poco a poco la demanda de cacao en Europa y la explotación del cacao en América no dejo de crecer. Que el monopolio español de la época, obligaba a introducir el cacao por los puertos marítimos españoles de Sevilla y mas tarde Cádiz y desde allí se distribuirían a otros puertos marítimos europeos.

Hablar de la importancia de los jesuitas en el conocimiento de la lengua y cultura indígena en el contexto de la política colonial desarrollada por las potencias europeas para la recién descubierta América

De cuando se instalaron los jesuitas en Santiago ( 1.577), y posterior apertura del segundo de los cinco colegios irlandeses en la ciudad , actual Pazo de Ramirans , en la Rua Nueva, fundado por el jesuita Tomás White a principios del s XVII (1.603)

Contarnos como es posible que ya a comienzos del siglo XVII el chocolate servido para beber ya empezaría a a ser popular en Santiago, primero entre la clase alta y luego a partir de mediados de siglo, al ser declarado el apóstol Santiago como único patrón de España y la ciudad conocer una bonanza económica que permitirá el esplendor del barroco, el chocolate se podría haber divulgado por toda la ciudad debido a la costumbre eclesiástica de consumir chocolate durante el desayuno.

Quizás, nuestras churrerías de mediados del siglo XX y recientemente demolidas, podrían ser reflejo , siglos mas tarde, que el chocolate seguía llegando a todos los ciudadanos, ya que en estas churrerías también tomaban el chocolate con churros, todos los hombres y mujeres que acudían al mercado de ganado que se celebraba en la robleda de santa Susana.

También el museo nos tendría que hablar de como se garantizaba a gran demanda de chocolate en el siglo XVIII, con la fundación de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas , que a través del puerto de la Coruña llegaría el chocolate de Venezuela.

Así mismo como es posible que gracias a la divulgación por parte de los jesuitas , del conocimiento de todas las recetas de diversos países, entre ellas se encontrara la del chocolate mejicano , permitiendo que en Santiago ya se hiciera tabletas de chocolate, adelantándose al S XIX.

El museo podría también dar luz sobre la prohibición del chocolate en los jesuitas por considerar un atentado a la pobreza y mortificación, y a pesar de esta prohibición , en el siglo XVIII, José Francisco de Isla trasladado al colegio jesuita de Santiago(1.760) en su su vida social , la mas intima se desarrollaba en torno a un buen chocolate.

Como se haría ese chocolate , mezclando la pasta molida a mano con agua o leche y que hervía, mientras era batido vigorosamente con una espátula de madera.

Nos introduciría en la época industrial que en el siglo XIX, pudo haber llegado a Santiago las primeras maquinarias inventadas por numeroso ingenieros en Astorga, para mejorar los procesos de elaboración de chocolate : batidoras, refinadoras y molinos que convivirían con las chocolaterías, como establecimientos de reunión social , donde se servían chocolate a la taza molido con la técnica del “metate” , con churros como acompañamiento y las empresas familiares, entre ellas Raposo, que empezarían a comercializar el chocolate tabletas.

Tabletas de chocolate de onza dura, “Chocolate de hacer” se decía. Pero este chocolate se propaga por las tiendas ultramarinos emergiendo el bocadillo de chocolate , típico de las meriendas infantiles.

También en el museo se podría dar luz, de porque en Santiago no se dio el paso al chocolate con leche, mejor aceptado para los bocadillos de las meriendas y permitió la entrada del chocolate suizo o francés que traían como estrategia introducir cromos en la venta de sus pastillas de chocolate. Cromos, unos muy fáciles de conseguir y otros difíciles que obligaba a las familias a seguir consumiendo una misma marca hasta cubrir un álbum .

Al pesar de tener yo, una gran familia numerosa, es decir se preparaban grandes cantidades de bocadillos de chocolate Néstle , nunca logramos completar su  álbum de cromos de: las maravillas del mundo. Años mas tarde, visitando el museo del Chocolate en Biarritz Francia me lleve una gran alegría al encontrarme allí el álbum completo.

Toda esta historia, mejorada y documentada en un MUSEO DEL CHOCOLATE podría ser una propuesta urbana como alternativa de entretenimiento para todas las edades de santiagueses y turistas visitantes. E incluso podría ayudar a los actuales negocios como ser inspirador para emprendedores que se animaran a montar negocios asociados al museo como: Chocolatería, librería de historias del chocolate, churrería, música desde la indígena pasando por la barroca hasta la de nuestros días, restaurantes donde recuperaran platos cocinados con chocolate como la langosta, lamprea y otros.

Y como máxima , la localización del museo del chocolate podría servir como una forma de significarse dentro de la ciudad, el barrio del chocolate.

Y si me implico más, pienso que quizás el barrio del chocolate, debería localizarse en una zona nueva que necesite una razón en su desarrollo, como por ejemplo: el entorno próximo de la estación de gasolina de la Galuresa, en la rua Restollans, ya que, la proximidad del ensanche aporta densidad de población, tiene en su entorno próximo esta la estación de tren, también una residencia de ancianos, está camino del Corte Ingles y alado del parque de Restollans . Esta zona también esta lo suficientemente alejado de la ciudad antigua pero con cómodo y fácil acceso para los turistas. Revitalizaria el barrio.

 

 

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8 comentarios

  1. Espe dice:

    Ay, con lo que me gustaría a mí poder visitar un museo del chocolate y nada menos que en Santiago. Ya que no llegué a conocer nunca las chocolaterías…

  2. Luis dice:

    Interesante propuesta. Ojalá alguien se atreva a dar el paso. En Santiago hacen falta nuevos espacios urbanos característicos, donde la gente pueda disfrutar de una oferta cultural y de ocio que repercuta en la calidad de vida de los propios vecinos y la revitalización de esos espacios. Que mejor forma que reviviendo su historia urbana.

  3. Teresa dice:

    Hola Esperanza, yo creo que cada vez más, debemos expresar que es lo que nos gustaría que hubiese en nuestra ciudad, para que no se decidan actuaciones ajenas al sentir ciudadano

  4. Teresa dice:

    Hola Luis creo que las ofertas culturales de la ciudad de Santiago, deberían alejarse un poco de la globalidad de Galicia y presentar los valores propios de nuestra ciudad, que los hemos tenido, aun tenemos y que a penas conocemos como por ejemplo: el mundo de las curtidurías, del textil,de las lavanderas, de la música, de la fotografía, con nuestros jardines históricos con falta de estudio, de la importancia de la localización de la ciudad en la cuenca del río Sar, la ciudad del agua, de las huertas….que pasa con nuestros cines etc.

  5. edwar dice:

    Estamos casi en el limite de la muerte de Santiago de Compostela como “ciudad”.
    Estamos al limite para evitar que definitivamente desaparezca todo rastro de vida real, vecinal, urbana de esta ciudad milenaria.
    Estamos asistiendo a la ultima oportunidad de resctar a la ciudad de las garras de una hosteleria y un turismo de mochila, qeu(con pocas y honrosas excepciones) no tiene arraigo, ni profesionalidad, ni cultura suficientes para ser motor economico sostenible.
    Estamos a punto de que la contaminacion acustica en la ciudad Cidade Vella apague la luz de la ventana del ultimo vecino vivo de la ciudad. Solo nos queda reinventarnos con OTRO MOTOR economico alternativo, por que aqui, aparte de cuatro importantes empresas , falta tejido industrial medio, y productivo. No fabricamos ni un palillo de dientes, ni envasamos pipas de girasol. Venga ya ese Plan Estrategico para Santiago, que nos salve de la desconexion terminal a la vida.

  6. andrea dice:

    Hola, me podrías ayudar, quizá, entiendo que mi bisabuelo tenía una fabrica de chocolate al costado derecho en la plazoleta de los arcos de la Catedral o cerca de allí, su nombre era Constantino Fernández de Leis, sabes donde podría buscar esta información?

  7. natalia dice:

    ¿Saben algo de la fábrica de chocolates H. Grnell?

  8. natalia fernandez dice:

    ¿Se acuerda alguien de la fábrica/chocolatería “La Catedral¨, la cual, según mi padre se encontraba en la esquina de Rosalía de Castro con Rapa da Follas?
    Muchas gracias, natalia

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